El partido de la muerte
El denominado partido de la muerte enfrento a jugadores no profesionales de Ucrania y Alemania en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. Ni siquiera el futbol pudo calmar las ansias revanchistas de los germanos
La Segunda Guerra Mundial fue un periodo nefasto para la humanidad donde Alemania tuvo un papel preponderante auspiciado por la figura de Adolf Hitler. Pero en esta época convulsa de la humanidad también había lugar para el ocio ocupado fundamentalmente por el fútbol que estaba creciendo en Europa a pasos agigantados.
En esta época se disputó el que más tarde se denominaría como el Partido de la Muerte, un nombre bastante revelador de lo que aconteció tras ese partido. El escalofrío se instala en el cuerpo al conocer las implicaciones reales que tuvo este encuentro entre ucranianos y alemanes.
Este partido no oficial enfrentó a prisioneros de guerra ucranianos organizados en torno a un club profesional como el Dinamo de Kiev y a soldados del ejército alemán. Los soldados alemanes fueron derrotados con justicia y se expusieron a unas durísimas sanciones que, en algunos casos, terminaron de forma trágica. El contexto de este partido hay que encontrarlo en el auge del fútbol en Ucrania a principios de la década de los años 30. La liga ucraniana estaba formada por varios equipos de los que destacaba el Dinamo de Kiev.
Este equipo estaba formado por la unión de la policía y el Ejército Rojo. Llegado el año 1941 Alemania invadió la Unión Soviética arrasando con todo lo que encontraron a su paso. Cuando tomaron la capital, Kiev, arrestaron a los jugadores del Dinamo que sobrevivieron al ataque convirtiéndose de hecho en prisioneros de guerra. En las cárceles consiguieron reorganizarse y formar un equipo que tomó el nombre del FC Start. Este equipo formado por antiguos jugadores del Dinamo de Kiev y Lokomotiv de Kiev se hizo famoso por sus constantes victorias frente a todo tipo de guarniciones.
Sus victorias estaban adquiriendo cada vez más repercusión por lo que el ejército alemán ideó un plan para terminar con la fama de estos jugadores del FC Start organizando un partido totalmente amañado. Los alemanes querían cortar de raíz la creciente fama de este equipo para evitar que la moral de los ucranianos se elevara. A pesar de contar con un árbitro de las SS, los soldados alemanes terminaron perdiendo el partido por 5-3 frente a los ucranianos.
Después de esta victoria, los ucranianos se tuvieron que enfrentar a durísimas represalias. Algunos de ellos, como Mykola Korotkykh, murió bajo tortura. Otros terminaron en campos de concentración donde fueron ejecutados. Pocos lograron sobrevivir pero pudieron contar a los medios este suceso que ha pasado a la historia.