Robredo se lleva el Masters de Bilbao
El nuevo escenario en que se ha disputado el torneo de tenis del Masters de Bilbao no ha afectado ni un ápice al espectáculo presenciado, si no todo lo contrario. Dejando la antigua cancha de La Casilla, la competición, que este año celebraba su tercera edición, se traladó al moderno Bilbao Arena, con capacidad para 5.500 espectadores. Ese fue el marco idóneo para una final entre dos de las mejores raquetas del panorama nacional, Tommy Robredo y Nicolás Almagro.
Ambos contendientes ya sabían lo que era disputar una final en el torneo bilbaíno. En el 2008, Robredo se jugó el título ante Fernando Verdasco, pero no pudo llevarse la victoria. El año pasado fue Almagro quien probó el amargo sabor de la derrota, cediendo en el último partido ante Juan Carlos Ferrero. Por tanto, ambos tenistas afrontaban ese choque con la posibilidad de resarcirse y conseguir la “txapela” que corona al campeón en este Martes, que aspira a formar parte del circuito de la ATP.
El partido empezó mostrando la igualdad entre Robredo y Almagro, con los dos jugadores muy metidos y dejando golpes de gran brillantez. Las espadas se mantuvieron en todo lo alto a lo largo de todo el primer set, por lo que fue necesario llegar hasta la muerte súbita para determinar el vencedor en la manga inaugural. Con el marcador señalando un cuatro iguales en el tie break era evidente que sólo un pequeño detalle iba a resultar decisivo. Así fue y un error de Almagro le dio el primer set a Almagro.
Tras haber luchado con tanta intensidad, el hecho de verse abajo en el electrónico afectó a la concentración del murciano. Robredo no dudó en aprovechar su oportunidad, acosando a Almagro cada vez que este tenía el servicio. Su esfuerzo se vio recompensado en el cuarto juego, consiguiendo un break que a la postre resultaría insalvable para su rival. Asegurando su propio saque, el tenista se hizo con este segundo set por un claro 6 a 3. De ese modo, Almagro se hacía con ell título de campeón en el Masters de Bilbao del 2010.