El Atlético Navalcanero vive prácticamente en el anonimato
Desde luego, las mujeres no tienen el mismo trato que los hombres en el mundo del deporte. Eso ya se sabía. Pero si se trata de un deporte minoritario como el fútbol sala, todavía pinta peor la cosa. El caso es que el Atletico Navalcarnero, el filial femenino de fútbol sala de un club tan importante como el Atlético de Madrid, está haciendo un papel destacado en el Mundial de fútbol sala. En este equipo juegan cuatro jugadores internacionales y pese a ello apenas aparecen en los noticiarios y en los medios de comunicación españoles.
Parece que este deporte está olvidado por los periodistas deportivos y más aún cuando se trata de futbolistas femeninas las que dan patadas a un balón. Natalia, jugador del Atlético de Madrid Navalcarnero, internacional absoluta y alma máter de su equipo asegura que pese a cobrar infinitamente menos que los hombres y no ser profesionales, no significa que el esfuerzo sea menor. Muchas futbolistas asienten cuando escuchan esta afirmación pero al mismo tiempo suspiran por un futuro que les pinta muy negro. Es una reivindicación que sigue cayendo en saco roto.
Estas enamoradas del fútbol sala están participando en el I Mundial Femenino de futbol sala representando a España y Portugal. En el Navalcarnero hay tres internacionales absolutas por España y una por Portugal. Ambas naciones se verán las caras en las semifinales del torneo. Sara, jugadora del Navalcarnero, es la máxima goleadora del Mundial, dato que revela la buena salud del fútbol sala femenino en España. El filial del Atlético de Madrid de fútbol sala femenino fue fundado en el año 1992 y compite en la División de Honor.
Esta categoría es análoga a la Liga Nacional masculina. El Navalcarnero es un club independiente pero el Atlético de Madrid cede marca, escudo y denominación. Su colaboración se basa principalmente en temas logísticos y trasvases de jugadoras. Se potencia el trabajo de cantera y las categorías inferiores.
Pese a que este modesto club tiene subvenciones por parte del ayuntamiento de la localidad y la Comunidad de Madrid, echan en falta ayudas por parte de patrocinadores fuertes que apuesten por el fútbol sala madrileño. Y según las jugadoras, si este patrocinador no llega, es precisamente por la poca repercusion que tienen estas futbolistas en España y en el extranjero.