Horner no está preocupado por las nuevas normas

Los recientes anuncios hechos por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) sobre los cambios en la normativa de reglamentación no han afectado a todos por igual. A pesar de implicar cambios en aspectos tan importantes para la aerodinámica del coche, como los alerones traseros móviles o la vuelta del KERS, o las tan polémicas ordenes de equipo, que vuelven a estar permitidas, no todos se han mostrado igual de entusiasmados respecto a ellas.

horner normas en la instantanea

De hecho, uno de los grandes triunfadores de la temporada pasada, Christian Horner, director deportivo de la escudería Red Bull, que consiguió el título tanto de pilotos como de constructores, no cree que vayan a cambiar muchas cosas en el box del equipo. Horner se refería, en concreto, a las nuevas normas en relación a las órdenes de equipo, cuando afirmaba que eso no iba a provocar una estrategia distinta a la hora de enfocar las carreras.

Según el británico, desde Red Bull van a seguir tratando igual a sus pilotos, sin establecer una primacía de uno sobre otro. Sus intenciones no pasan por designar un número uno y un número dos, si no ofrecer a ambos las mejores herramientas de las que disponga las escudería e intentar que ambos ocupen los primeros cajones del podio. Unas palabras muy respetables y correctas, pero con las que probablemente no todos estén de acuerdo, sobre todo teniendo en cuenta ciertas situaciones vividas por Mark Webber la pasada temporada. El propio piloto australiano dejó entrever, en más de una ocasión, el favoritismo con el que contaba Sebastian Vettel dentro del equipo.

Con órdenes de equipo o sin ellas, no de puede discutir que Red Bull es la escudería a batir en la próxima temporada de Formula 1. Todos los demás, Ferrari, McLaren, Mercedes o Renault, parten en desventaja con respecto al grupo que dirige Chris Horner. De ahí, la confianza que irradia el inglés, que se atrevido incluso a sacar hierro al hecho de que Webber ocultará su lesión en el hombro a sus propios compañeros. No quiere que elementos potencialmente distractores como ese influyan en la dinámica de trabajo en la que ingenieros y mecánicos están envueltos ahora mismo. El objetivo es sólo uno, ser campeones de nuevo, y todo lo demás es secundario para Horner.