Las metas de Ivan Basso para el 2011
Ivan Basso es un ciclista exigente, muy aplicado y dotado de una gran disciplina. El ciclista nacido en Italia afronta la temporada 2011 con ilusiones renovadas y sobre todo, tal y como destaca el propio deportista, con la mente muy calmada algo que le aporta la tranquilidad y confianza para superar nuevos retos. Todavía no sabe cuándo aparcará la bicicleta definitivamente pero este corredor nacido en el 77 tiene ya muchos kilómetros a su espaldas. Asegura que él también ha pasado por malas épocas y sabe perfectamente lo que está viviendo Alberto Contador en estos momentos.
Basso fue inhabilitado para competir profesionalmente durante dos años después de confirmarse su implicación en la conocida Operacion Puerto. Regresó en el año 2009 con energías e ilusiones renovadas y consiguió dos meritorios cuartos puestos tanto en la ronda italiana como en la española. El año 2010 ha sido un buen año para él pues consiguió hacerse con el Giro de Italia, la carrera que discurre por su tierra. Poca gente daba un duro por él pero ha conseguido superar todas las barreras que le ha ido poniendo el destino a base de tesón y fortaleza mental.
En el último Tour de Francia solamente consiguió terminar en el puesto 32º pero Basso no lo considera un mal resultado teniendo en cuenta que había tenido una temporada ciclista muy intensa. Destaca este ciclista que ha recuperado la frescura mental, la confianza que lo hizo un corredor temible hace unos cuantos años. Piernas ha tenido siempre y pese a que los tiempos de recuperación son más extensos, Basso se encuentra muy bien físicamente. Todo el mundo se ha dado cuenta de que Basso es un gran ciclista y que puede ganar sin tener que recurrir a sustancias dopantes.
Alaba también la progresión de su compañero de equipo Nibali que también llega con mucha ambición después de haber ganado la Vuelta a España a un Purito Rodríguez y un Ezequiel Mosquera que dieron mucha guerra hasta el final. Basso sabe que tiene un gallo en el corral y, por eso, tendrán que sentarse en una mesa redonda y decidir cuáles son los objetivos del equipo y de los propios ciclistas contando con la opinión preferente de ambos. Basso se muestra ambicioso y desea ganar no sólo el Tour de Francia sino también la Vuelta a España, carrera por etapas por la que siente especial predilección.